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Comparte esfuerzos y gana energía

Comparte esfuerzos y gana energía
 

La aventura de llevar adelante una familia, criar a los chicos y seguir el ritmo de la vida disfrutándola a pleno, requiere de algunos truquitos que son muy fáciles de practicar cuando tienes a tu alrededor un montón de mamás en tu misma situación.

Lejos de parecer un consuelo, este dato es una muy buena noticia para ti. Es que tienes a tu alcance la posibilidad de crear una red de súper mamás, en la que se ayudan unas a otras, para organizar su día y ser aún mucho más efectivas en el cumplimiento de sus metas.

Empecemos por el carpooling

Por ejemplo, una actividad que nos quita un tiempo valioso es el transporte de nuestros hijos a la escuela. Con organización y siguiendo algunas premisas, es sencillo acordar con otros padres para alternarnos en esa tarea. Además de ganar tiempo para otras actividades, podemos ahorrar mucho dinero y hasta contribuir con el cuidado del medioambiente. Todo eso con la sola predisposición de dialogar y... ¡preguntar! ¡preguntar! y ¡preguntar!. La idea es hacerte conocer y convencer a otras mamás y papás de los beneficios de una buena red de padres.

Los tips que debemos seguir

Los expertos que se han dado a la tarea de estudiar los viajes compartidos aconsejan tratar el tema con mucha precaución. Quizás no todos los padres están de acuerdo en dejar a sus hijos con otras personas o lo que es peor, es posible que algunos de ellos no tengan el grado suficiente de compromiso y responsabilidad para compartir esta tarea. Por eso, lo recomendado es:

1. Detectar a padres en nuestra misma situación: lo ideal es contactar a amigos o parientes que tengan nuestras mismas necesidades. La otra opción es hacerlo con vecinos conocidos. También es una buena alternativa averiguar con los padres de los amigos de nuestros hijos. No hay que desilusionarse si sólo encontramos a un interesado. Es un buen inicio.

2. Preguntar en la escuela o en organismos oficiales: si no tuviste éxito en el primer paso, es posible recurrir a estas entidades, ya que muchas de ellas trabajan en programas de viajes compartidos. En caso de que no suceda eso en la escuela de tu hijo, esta es una buena oportunidad para iniciar un programa y se puede elaborar una lista de los interesados en practicar carpooling. Luego, sólo es necesario acordar los horarios y días.

3. Organización y planificación: una vez que se ha formado el grupo de padres que van a participar del viaje compartido, es necesario dejar bien claro cuáles son los días y horarios que corresponden a cada padre. Si bien no se trata de imponer leyes estrictas, sí es recomendable establecer algunos lineamientos para evitar que los chicos pierdan clases o se queden esperando más tiempo del debido. Esto también es importante para sobrellevar algunos imprevistos que pudieran surgir como: rotura del vehículo, accidente, demoras de tráfico, compromisos laborales, etc. Lo ideal es confeccionar tablillas con toda la información, como quiénes son los responsables cada semana, horarios, notas especiales, plan de emergencia y datos de contactos de todos los participantes.

4. Horarios rotativos: es el trato más justo para que a todos les convenga y se equilibren las responsabilidades. Si lo dividimos por semanas, el grupo ideal sería de cuatro padres, ya que así cada uno se podría ocupar exclusivamente una semana al mes de llevar a sus pasajeros. Pero está claro que tal vez no podamos llegar a ese número y entonces, la rotación es la solución.

El mismo enfoque colaborativo

El viaje compartido es una tendencia que va en aumento, no sólo por el impacto económico y ambiental, también por el ahorro de tiempo que significa para sus usuarios. Con el mismo enfoque, es posible que generemos otras redes similares de amigas, vecinas o conocidas, pero para otros fines, como:

  • Cuidar a los chicos.
  • Organizar salidas temáticas (mall, cine, parque o playa.).
  • Practicar un deporte o cualquier otra actividad extraescolar.

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