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Cuidado con los “ladrones” de energía en la escuela

Cuidado con los “ladrones” de energía en la escuela
 

“Debemos recordar que si a una bombilla de luz no le llega suficiente electricidad, es obvio que no podrá alumbrar bien. Lo mismo nos ocurre a los seres humanos con la energía”. La precisa analogía es del doctor Houman Danesh, director del Manejo Integral del Dolor de The Mount Sinai Medical Center y es una excelente comparación para aprender a manejar nuestras fuerzas y rendir mejor. Ahora que estamos en plena vuelta a clases, las mamás se esfuerzan para saber qué deben incentivar en los chicos y qué deben evitar. Es que en esta etapa de aprendizaje resulta fundamental no dejar escapar un hilito de energía, ni siquiera uno solo.

La clave es generar y mantener
El doctor Danesh es muy claro en este tema. “Debemos saber cómo generar y mantener nuestra vital energía. Si no hacemos esto, corremos el riesgo de entrar en estado de descarga energética y por lo tanto de ineficiencia para enfrentar y manejar nuestra propia vida”.

Con el foco en la escuela
Todos sabemos que la etapa escolar requiere un gran gasto físico y mental en los chicos. Entonces, ¿qué podemos hacer para espantar a esos “ladrones” de energía? ¿qué les podemos aconsejar que hagan para que no pierdan vitalidad en el plantel escolar? El doctor Douglas Chiriboga, de Pomona Valley Hospital Medical Center and Premier Family Medicine Associates, cree que es muy importante hacer varias cosas y nos entregó una lista de actividades básicas:

  1. Tomar un desayuno muy saludable. Deber incluir: cereales y frutas.
  2. Descanso. Deben dormir como mínimo de 10 a 12 horas para tener suficiente energía.
  3. Menos televisión y videojuegos. Deben tener mínimo contacto con videojuegos durante la semana. “El tiempo máximo frente a un televisor o dedicado a los videojuegos debe ser 2 horas por día”.
  4. Comidas. “Es muy importante cenar 2 horas antes de dormir. No deben tomar jugos durante el almuerzo. Es mejor tomar agua o leche”.

¿Cómo sabemos que los chicos están perdiendo energías?
El doctor Chiriboga aseguró que notaremos que los chicos están perdiendo energías si notamos que “no quieren participar en las clases ni en las rutinas de ejercicios escolares. También cuando notamos que no están aprendiendo y que sus notas están bajando”.

Los padres podemos ayudar a los chicos
El profesional, especializado en medicina familiar, opinó que una buena técnica para evitar sentirnos desganados “es tener tiempo para caminar después de la cena con toda la familia. Esto le da la oportunidad a la familia de hacer ejercicio y poder hablar de lo que está pasando en la escuela. Esto también nos puede ayudar a evitar el aburrimiento”. El experto consideró que también es muy importante que en la propia escuela se puedan brindar seminarios para que los padres puedan aprender a ayudar a sus hijos durante la etapa escolar. Por eso, también es importante que si este espacio no está previsto en el plantel escolar nosotros, como padres, tratemos de crearlo.

Un respiro para seguir
Hay otro consejo que podemos dar a nuestros hijos y que está referido a las recomendaciones que nos dio el doctor Danesh sobre los ejercicios de respiración.

“Es muy importante hacer respiraciones muy profundas. Una rutina que recomiendo es respirar por la nariz durante 6 segundos y aguantar el aire durante 3 segundos. Luego, debo expirar por la boca durante 8 segundos. Este ejercicio hay que repetirlo durante 2 minutos”.

El especialista de The Mount Sinai Medical Center destacó los múltiples beneficios que tiene una buena respiración y cómo nos ayuda a recuperar energía para seguir adelante:

  • Disminuye la presión arterial, el ritmo cardíaco y el respiratorio.
  • Disminuye la tensión muscular.
  • Reduce los niveles de secreción de adrenalina y noradrenalina por las glándulas suprarrenales y aumenta la vasodilatación. “Esto genera una mayor oxigenación periférica, reducción en los niveles de colesterol y grasas en la sangre”.
  • Aumenta el nivel de producción de leucocitos, que refuerzan el sistema inmunológico.

Al combinar todos estos beneficios obtenemos una regulación de la respiración, “lo que aporta mayor nivel de oxígeno al cerebro y a las células. Estimula el riego sanguíneo y esto aumenta la capacidad de recuperación y prevención de enfermedades”.

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